26.6.07

Leo lo que veo

Para iniciar a los alumnos en la lectura, es de vocabulario básico.





Visitadla!

Educ. Infantil

Echad un vistazo a estas páginas.

En esta página podréis encontrar láminas diversas para poder trabajar con los alumnos de educación infantil, sobretodo p3.

Son de el área 3 de lenguajes, en este caso, del lenguaje artístico.

En esta actividades para trabajar el constructivismo:

En la segunda que os he puesto se trabajan conceptos básicos como alto-bajo, dentro-fuera, grande, pequeño, mediano, derecha, izquierda, etc.

Aquí teneis un divertido abecedario para imprimir:

Y para acabar ésta donde podeis imprimir páginas de conceptos en color:

Espero que os gusten, otro día más!

-- ANA --

Webquest

Aquí tenim una webquest que treballa els dolços tradicionals de les comunitats autònomes d'Andalusia, el País basc, Catalunya i Galícia.



Doneu-li un cop d'ull!


×ANA×

21.6.07

Professorat Novell

Com és el meu cas... la web XTEC ha creat una pàgina adreçada als mestres novells i que comencen ara la seva tasca com a docents als centres escolars. L'adreça és:


El portal Comencem bé! vol ser un espai útil per a totes aquelles persones que inicien la seva dedicació docent.Esdevenim mestres i professors en la nostra pràctica quotidiana. És així que la formació permanent es fa imprescindible en la pròpia construcció com a docents.

Des d’aquí volem oferir un servei de formació que passi per la reflexió personal i compartida, però que alhora faciliti estratègies i recursos per al dia a dia a l’aula. Una formació que incorpori la veu de persones expertes des de l’acollida i l’acompanyament als qui us inicieu en el món professional de l’educació.


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Sort dissabte a les opos... a veure com va!!


Aviat actulitzaré el blog amb molts recursos, ho prometoo!!


- ANA -

6.6.07

Relajación

1.- OBJETIVOS

—Reducir los niveles de stress en el aula, tanto de enseñantes como de alumnos.
—Desarrollar en los alumnos una serie de capacidades y destrezas básicas necesarias para un mayor rendimiento escolar: atención, observación, percepción, imaginación, concentración, memoria, etc.
—Potenciar en el aula el desarrollo de actitudes y valores positivos que ayuden a un mejoramiento de la conducta y la disciplina, previniendo así las conductas antisociales.
—Fomentar el cultivo de las dimensiones internas de la personalidad, en base a una iniciación a la vida interior.
—Entrenar a los alumnos en la adquisición de técnicas de desarrollo mental que les permitan un mejor autoconocimiento, una mayor estabilidad emocional, y una actitud más positiva hacia la educación y la vida.

2.- ACTIVIDADES
Exponemos a continuación un inventario no exhaustivo de algunos ejercicios prácticos desarrollados en el aula, divididos en dos apartados: ejercicios en el nivel físico, y ejercicios en el nivel mental.

A).- EJERCICIOS DE RELAJACIÓN FÍSICA

- Viéndome desde fuera
- Nombrando mi cuerpo
- Blando-duro
- Movilidad-inmovilidad
- ¿Cómo estoy ahora mismo?
- Viendo la clase
- Haciendo silencio
- La sonrisa interior


- Toma de conciencia segmentaria sin desplazamientos
- Toma de conciencia segmentaria con desplazamientos
- Toma de conciencia segmentaria sin contracción
- Toma de conciencia segmentaria con contracción
- Método analítico: cabeza, tronco y extremidades
- Método analítico globalizado
- Método analítico abreviado


- Método global programado para 12 semanas

- Toma de conciencia general
- Toma de conciencia de un órgano
- Toma de conciencia de la respiración
- Los latidos del corazón
- Dentro-fuera


- Ejercicios de toma de conciencia
- Respiraciones con gestos corporales
- Respiraciones rítmicas
- Visualizando la respiración


- Audición de un sonido
- Sonidos secuenciados
- Sonidos ritmados
- Sonidos no secuenciales
- Ambientes sonoros
- Memoria auditiva
- El foco
- Los contrastes sonoros
- Imaginación con sonidos
- Audición de sonidos espontáneos
- Audición del silencio
- Percepción del acto de escuchar
- Sonidos interiores

B).- EJERCICIOS DE RELAJACIÓN MENTAL


- Observación de objetos
- Observación de escenarios


- Visualización de colores
- Visualizar colores de una escena
- Visualización de sensaciones
- Visualización guiada de objetos
- Visualización por el método de preguntas
- Dialogando con los objetos
- Visualizar objetos: la roca, el mar, la escalera, el reloj, la pantalla blanca
- Visualización de escenas: el despertar, el día de trabajo, los compañeros, la clase, el sendero en la montaña.

- Fantasías creativas: identificación con objetos, viajes imaginarios, escenas imaginarias, creación del santuario.
- Fantasías simbólicas.

3.- METODOLOGÍA

1.- LAS SESIONES:

Nuestra práctica seguirá estos dos modelos básicos de sesión:

a).- Sesión larga:

Su duración media viene a ser de unos 15 a 20 minutos, y está dedicada al aprendizaje sistemático de las técnicas básicas, lo cual requiere más profundidad, y por tanto, más tiempo.

Una sesión larga semanal es lo aconsejable. Las técnicas aprendidas en estas sesiones son las que posteriormente se desarrollarán, más brevemente, en las sesiones cortas y puntuales.

Dada la dificultad de encajar estas sesiones en nuestros apretados horarios escolares, especialmente en las sesiones dedicadas a áreas curriculares, lo mejor sería integrarlas en disciplinas tales como Educación Física, Psicomotricidad, Expresión Corporal, Teatro, y otras afines. Sin embargo, nuestra experiencia nos dice que el mejor momento para realizarlas sería durante las tutorías.


b).- Sesión corta:

Son sesiones breves, de 5 a10 minutos como máximo, que se desarrollan a lo largo de la jornada escolar en el mismo aula de trabajo. Pueden practicarse de dos maneras:

Se ajustan a un horario preestablecido, que las incluye como parte integrante de la jornada escolar. Mi experiencia me ha demostrado que hay tres momentos indicados para realizar las prácticas:

· El comienzo de la jornada: Es, sin duda, el mejor, pues los alumnos están descansados y, al ser mínimo su novel de tensión, les resulta más fácil relajarse. Por este motivo, acostumbro utilizar este momento del día para introducirlos en el aprendizaje de nuevas técnicas, o para realizar aquellas que presenten más dificultades. Por otra parte, los beneficios de la relajación se extienden de esta manera a todo el resto de la jornada.

· El final de la jornada: Al estar los alumnos más cansados y tensos, una sesión en este momento del día es más complicada, pero, por la misma razón, aparece como más necesaria una actividad de distensión, pues sería un contrasentido practicarlas solo cuando el aula está descansada. En mi práctica, he comprobado que es importante que los alumnos abandonen la clase tranquilos y centrados, pues toda la energía desplegada durante el trabajo, toda la agresividad y tensión acumuladas pueden ser canalizadas y reabsorbidas si desarrollamos una práctica en este momento de finalización de las clases.

· La vuelta del recreo: Todos los profesionales sabemos por experiencia lo descentrados que regresan los alumnos a clase después de un recreo. Calmarlos aparece entonces como una tarea ineludible, pues su descentramiento hace difícil que se concentren en sus tareas hasta pasado un tiempo de adaptación. Más que cansados, se muestran descentrados, por lo cual tampoco sería un buen momento para iniciar técnicas complejas, sino para repasar las adquiridas.



Otra:
Hay otro tipo de sesión que no tiene horario predeterminado, sino que se desarrolla en aquellos momentos de la jornada en que percibamos una fuerte tensión o un cansancio excesivo en la clase, y creamos conveniente un parón, un cambio de ritmo y un descanso: después de un examen, por ejemplo. En este sentido, el educador deberá estar alerta para detectar la conveniencia de hacer un ejercicio, en vez de seguir trabajando contracorriente, forzando a sus alumnos.

Una práctica muy positiva para estas sesiones puntuales es la técnica del “rappel”, palabra que podría traducirse por “atención”, y que consiste en hacer un alto en el trabajo a cada hora, suspendiendo todas las actividades y permaneciendo dos o tres minutos en silencio, intentando conectarnos con nuestro interior, mirando hacia adentro de nosotros, para no olvidarnos de que, aunque el trabajo sea importante, lo esencial es no perder de vista nuestra identidad, nuestra conciencia de que nuestra esencia está por encima de nuestras ocupaciones y de que éstas no deberían ofuscarnos ni dispersarnos, haciéndonos perder de vista de que el verdadero centro está dentro de nosotros, y desde ahí debemos actuar.

En muchos centros educativos de antaño se solía rezar antes de cada clase, y seguramente muchos de nosotros lo hemos hecho. No estoy proponiendo que se vuelva a esta práctica, pero hacer una “llamada interior” antes de comenzar la jornada, guardando todos un poco de silencio para conectarnos y definir nuestra intención en el día que comienza es una técnica que, por experiencia, demuestra buenos resultados. El educador debería aprovechar este “rappel” para conectarse positivamente con la clase, creando mentalmente una intención de armonizarse con sus alumnos en un ambiente de serenidad y trabajo. Esta “empatía” que conecta al educador consigo mismo y con sus alumnos he comprobado que funciona de manera positiva, como comprobará cualquiera que la ponga en práctica. Si se proyecta específicamente esta energía positiva sobre los alumnos conflictivos o de bajo rendimiento, no tardarán en verse avances significativos.

2.- LOS EJERCICIOS

Las técnicas están agrupadas en dos apartados fundamentales: la relajación física, y la relajación mental. Partiendo de esta división, enunciaremos a continuación los principios metodológicos más importantes que habrá que tener en cuenta en nuestra práctica.

—En una sesión de 10 minutos, se dedicarán 5 minutos a un ejercicio de relajación física, pasando después a una técnica del nivel mental durante los 5 minutos restantes.

—Cada ejercicio deberá repetirse varias veces, para permitir su correcta asimilación, invirtiendo progresivamente menos tiempo en su práctica, hasta ser capaces de ejecutarlo correctamente en el mínimo tiempo posible.

—Finalizada la práctica es conveniente que, durante unos minutos, los alumnos expongan las vivencias que han experimentado con el ejercicio, ya que esta puesta en común nos permitirá comprobar si se van consiguiendo los objetivos propuestos.

—Para aquellos alumnos con especiales dificultades para relajarse —los hay que son incapaces de cerrar los ojos, por miedo a abandonarse— el respeto es la norma a tener en cuenta. No hay que forzarles en absoluto.

—Durante la sesión, el educador deberá estar muy atento al estado de sus alumnos, lo cual supone una tarea de observación: fijándonos en sus rostros, en sus posturas, en sus movimientos, en la vibración colectiva, es posible evaluar si la técnica está dando sus frutos y, de paso, sabremos que alumnos tienen problemas con este tipo de actividades, lo cual nos dará una orientación importante para entender su conducta y su trabajo en el aula.

—El profesor que dirija una experiencia de relajación debe estar relajado, lo que equivale a decir que debe haber practicado las técnicas por sí mismo, y no sólo para acceder al aula en el mejor estado posible de tranquilidad, sino también para familiarizarse con los pormenores de los ejercicios, detectando sus efectos, y para prever los puntos difíciles.


Dentro ya de una sesión práctica de relajación, el educador tiene una única función: guiar el ejercicio con su palabra, describiendo detalladamente todos los pasos de la técnica que se está empleando. ¿Como hacerlo? Supongamos que estamos practicando una técnica de visualización de objetos, y que hemos elegido el ejercicio “visualizar un árbol”. El discurso hablado que emplearíamos para guiar a los alumnos se desarrollaría más o menos así:

“Ahora estoy viendo un árbol... Es un pino, un pino muy alto... Empiezo a verlo por abajo... veo hierba muy verde a sus pies, con margaritas y flores de color violeta... Observo ahora el tronco, de color marrón oscuro, con manchas más claras... El tronco está cubierto de musgo en algunas partes... Es un tronco grueso y muy largo...”


De esta práctica, que hemos traído aquí como ejemplo-tipo de todos los ejercicios de esta experiencia, podemos extraer unas conclusiones sobre las condiciones en que debemos realizar ese discurso hablado para conseguir los resultados apetecidos:

1.- El tono de voz, que debe ser monótono, cadencioso, suave, sin inflexiones, manteniéndose siempre en el mismo nivel bajo de emisión. La repetición del mismo ritmo tonal es lo que relaja.

2.- Hablar en primera persona: Se trata de que el educador sustituya el dialogo interno de sus alumnos, proponiéndoles con sus palabras un diálogo interno común para todos que, al desarrollarse sin ningún esfuerzo por su parte, llevará al aquietamiento mental.

3.- Usar imágenes sensoriales: la relajación consiste, básicamente, en conectarnos con el momento presente, sumergirnos en el “aquí y el ahora”, y para ello el único camino es tomar conciencia de nuestras sensaciones corporales, pues nuestras funciones sensoriales son justamente las encargadas de conectarnos con el mundo que nos rodea, con el momento presente, y lo que es válido para el mundo real y concreto, lo es igualmente en el mundo imaginario que se visualiza en los ejercicios. Así pues, incluyamos la mayor cantidad posible de detalles sensoriales en nuestro discurso: la brisa que mueve mi cabello, el calor del sol en mi piel, el canto del jilguero que escucho en la rama de un pino, las nubes blancas y esponjosas que se mueven lentamente por el cielo azul, el sonido de mis pisadas al hacer crujir las hojas secas del camino de tierra, las campanadas que resuenan en el valle, el olor maravilloso de un limonero...

4.- La necesidad de ser creativos: Por ejemplo, si partimos de la técnica de visualizar un objeto de forma guiada (“El árbol”) bastará con aplicar esa misma técnica a cualquier otro objeto para tener otro ejercicio distinto, fijándonos en el propuesto como patrón, e innovando a su vez una forma distinta de exposición, siempre que respete las recomendaciones que hemos esbozado en este capítulo sobre la metodología. De hacerlo así, no tardaremos en comprobar cómo seremos capaces de introducir variantes durante el mismo transcurso de las sesiones. Realmente, gran parte de las técnicas que recomiendo en estas páginas han surgido sobre la marcha, inventadas en mi experiencia en el aula.


3.- MODELO PRÁCTICO DE SESIÓN

El desarrollo de nuestras sesiones de relajación se ajustan en la mayoría de los casos a un único modelo, con excepción de aquellas técnicas que contienen variantes especiales (las que basan en la proyección de diapositivas, por ejemplo). Teniendo en cuenta los principios metodológicos expuestos anteriormente, pasamos a desarrollar a continuación una sesión-tipo, que nos dará el molde para la realización de nuestras sesiones prácticas.

A tales efectos, elegiremos el modelo de una sesión corta, que dura 10 minutos, por ser la más aplicable en el aula. Las fases del ejercicio serían las siguientes:

—entrada: Es una introducción al ejercicio, basada en una toma de conciencia rápida y algún ejercicio respiratorio:

“Estoy sentado en una postura cómoda... Mis ojos están cerrados... Tomo conciencia de la postura de mi cuerpo, intentando verme desde fuera... Veo mis pies, mis piernas... la derecha... la izquierda... paso a mi vientre, mi pecho... mi brazo derecho, el izquierdo... mi cabeza...
Ahora voy a respirar lenta y profundamente... Cada vez que echo el aire, cuento un número, descendiendo desde el 10 hasta el 1... (tres veces).

—Relajación física: Seleccionamos una técnica del capítulo correspondiente a la relajación en el nivel físico. Por ejemplo, la toma de conciencia de los latidos del corazón.

—La relajación mental: Ahora, elegimos un ejercicio para relajar la mente. Por ejemplo, una técnica de visualización guiada de objetos, “El árbol”.

—Salida: Transcurridos 10 minutos desde el inicio de la sesión, efectuaremos la salida, de esta forma:

“Ahora, voy a contar de uno a tres, y, cuando diga “tres”, abriré los ojos, y me sentiré relajado, tranquilo, contento, mucho mejor que antes... “Uno”... me veo en la postura que tengo ahora, notando mi cuerpo más y más pesado, más y más relajado... me hundo más y más en mi silla... (se deja transcurrir medio minuto)... “Dos” vuelvo a la clase, me doy cuenta de ella, de mi mesa, de mis compañeros, de la posición que ocupo en el aula... Mi cuerpo está más y más blando, más y más flojo... (medio minuto) ... y ¡tres!... abro los ojos... estoy en un perfecto estado de paz, de tranquilidad, de descanso...”.


4.- RECURSOS MATERIALES

A).-MÚSICA

La música es un valioso instrumento que facilita la relajación en todo el sistema psicofísico, al actuar en niveles profundos de la conciencia. A tal fin, conviene utilizar en las sesiones una música adecuada que favorezca la quietud, induciendo a estados mentales positivos.
La mejor música para producir tales efectos sería la denominada "new age", de fácil disponibilidad en el mercado. Mención especial cabe hacer de la gran utilidad para nuestro trabajo de disponer de cintas de casette con efectos especiales, muy útiles para los ejercicios con sonidos.

B).- DIAPOSITIVAS

La proyección de diapositivas es una herramienta eficaz para nuestras sesiones, sobre todo para potenciar la relajación mental, basada en técnicas de observación y visualización a la que se prestan mucho las imágenes proyectadas. Sería recomendable que estas imágenes fueran sugerentes por su efecto pacificador (paisajes naturales, por ejemplo)

C).- AMBIENTE FÍSICO:

La mayor parte de nuestras sesiones de relajación están diseñadas para ser practicadas en el mismo aula. Solamente aquellas técnicas que requieran una posición tendida para mejorar su eficacia aconsejarían su desarrollo en un lugar más espacioso y con suelo “especial”: el gimnasio, sobre todo. Incluso hay algunos ejercicios que, por sus características, habría que experimentarlos en un lugar natural: el jardín, de haberlo, o un paraje cercano.
Dado que el aula será el escenario habitual y preponderante, deberemos cuidar que reúna unas condiciones de comodidad que hagan de la clase un lugar acogedor y armónico, pues la relajación psicofísica precisa, como punto de partida, una armonización con el entorno, y esto se hace difícil en un aula inhóspito, desordenado y descuidado, donde la disarmonía de sus elementos y objetos creará malestar, tensión y desajuste en los alumnos, dificultando nuestra tarea.


El aspecto estético del aula es un factor demasiado descuidado en nuestros centros educativos, caracterizados por una arquitectura deshumanizada, pasillos cuadriculados, paredes vacías, mobiliarios incómodos, ausencia de plantas... Estas son las cosas que hemos de evitar, si no queremos añadir más tensión e incomodidad a nuestro trabajo escolar.


Por el contrario, con unos cuantos detalles sabiamente dispuestos podremos convertir el espacio físico en un entorno agradable y armónico: una decoración con imágenes sugerentes, la colocación de plantas, la limpieza esmerada, el disponer de unas cortinas (el color verde manzana es relajante, y el naranja estimula la actividad), etc.


Todos estos elementos ayudarían a conformar un decorado para nuestro trabajo, que “maximizaría” los esfuerzos a realizar. Así como un aula deshumanizada y disarmónica es el reflejo fiel de una práctica escolar de la misma naturaleza, a medida que nos vayamos abriendo a dimensiones internas irá cambiando nuestra visión del entorno, y se tenderá a que éste refleje externamente la armonía que experimentamos interiormente.



Suerte a los que os presentais a oposiciones, yo... ¡sigo estudiando!


ANA